Cuando sostengo tu volante, todo lo que escucho es tu voz. El cambio de marcha, la vibración bajo mis manos, el sonido del motor atravesándome el pecho… todo me recuerda que estoy donde quiero estar. No eres un coche cualquiera. Eres un Mustang, y conducirte es pura emoción, eres lujo. Desde el primer momento en Read more…